Un desafío común en el desarrollo de un producto agroquímico es producir una formulación que sea altamente estable en diversas condiciones de almacenamiento por prolongados períodos de tiempo. Los surfactantes desempeñan un rol vital en la estabilidad de una formulación. Pueden funcionar como dispersantes o emulsionantes, ya que son capaces de mantener las partículas (tanto en emulsiones como suspensiones) separadas unas de las otras, lo que inhibe los mecanismos de descomposición de las formulaciones, tales como la floculación y la coalescencia (ver diagrama a continuación). 

En el mercado actual, la industria tiende a desarrollar formulaciones con crecientes concentraciones de múltiples ingredientes activos (a menudo con diferentes propiedades físicas y químicas) que son capaces de combinarse en complejas mezclas de tanque, lo que dificulta aún más el desafío de la estabilidad. 

Los surfactantes poliméricos tienen muchas ventajas de desempeño en relación a los surfactantes monoméricos y se utilizan cada vez más para garantizar la estabilidad de las formulaciones en las condiciones desafiantes mencionadas.